lunes 16 de noviembre de 2009

Lo que nunca ocurre


Inquietudes que se ahogan en vasos vacíos,
se acuestan dos y se levanta uno,
escalofríos que estremecen a la nada,
fantasmas con miedo a la oscuridad,
terrones de azúcar con sabor a sal.


Las manillas del reloj giran al revés,
llueve en horizontal,
música que suena distorsionada,
seda que rasca y esparto que acaricia,
lágrimas que no mojan y dolor que causa risa.





Cuando la edad enfría la sangre y los placeres son cosas del pasado, el recuerdo más querido sigue siendo el último, y nuestra evocación más dulce, la del primer beso, Lord Byron.

sábado 11 de julio de 2009

•·.·´¯`·.·•Haiku•·.·´¯`·.·•


silba el aire

rozando tu pelo gris

filigrana y mieles

domingo 14 de junio de 2009

Noelia V


Cuando la rutina y la monotonía te absorben sólo tienes dos opciones: dejarte fluir por un remolino que te hunde cada vez más en el epicentro de la tormenta o patalear y luchar por aferrarte a cualquier resquicio de oportunidad, de salvavidas.

Noelia lo sabe y por eso juega al límite. Le gusta tentar al destino y en el último momento darse la vuelta, guiñarle un ojo con picardía y tomar un camino contrario al que se prestaba a ser desempolvado con las huellas de sus pies.

Llegaron las navidades, la prisa, las buenas caras por complacer y recibir cumplidos colmados de falsedad (y pura diplomacia en otros casos), esa manía que tiene la gente de conceder ofrendas a la divinidad del quedar bien porque se acerca el fin del año. Pero este año Noelia, para variar, se escabulló de nuevo [y cuantos le envidiaron por ello, aunque le picaran las orejas por las habladurías]…

Rápida y sin pausa cogió una maleta pequeña y metió un poco de todo, bañador y bufanda, guantes y bermudas, chubasquero y chaqueta de lana; dinero, neceser y listo.

-El teléfono móvil en casa, para que no se resfríe- se dijo para sí.

-Taxi al aeropuerto, por favor-

-¿Hacia dónde se dirige?-

-Lejos pero cerca-

-Y, ¿qué destino es ese?-

-Lejos de la navidad, pero cerca del reencuentro con mi rutina-

-Hemos llegado, son 6.40 euros-

-Gracias, quédese el cambio-

-De nada, disfrute de su evasión-

martes 19 de mayo de 2009

El sexo de los ángeles


Un pequeño homenaje:


Mario Benedetti


Una de las más lamentables carencias de información que han padecido los hombres y mujeres de todas las épocas, se relaciona con el sexo de los ángeles. El dato, nunca confirmado, de que los ángeles no hacen el amor, quizá signifique que no lo hacen de la misma manera que los mortales.

Otra versión, tampoco confirmada pero más verosímil, sugiere que si bien los ángeles no hacen el amor con sus cuerpos (por la mera razón de que carecen de los mismos) lo celebran en cambio con palabras, vale decir con las adecuadas.

Así, cada vez que Angel y Angela se encuentran en el cruce de dos transparencias, empiezan por mirarse, seducirse y tentarse mediante el intercambio de miradas que, por supuesto, son angelicales.

Y si Angel, para abrir el fuego, dice: "Semilla", Angela, para atizarlo, responde: "Surco". El dice: "Alud" y ella, tiernamente: "Abismo".

Las palabras se cruzan, vertiginosas como meteoritos o acariciantes como copos.

Angel dice: "Madero". Y Angela: "Caverna".

Aletean por ahí un Angel de la Guarda, misógino y silente, y un Angel de la Muerte, viudo y tenebroso. Pero el par amatorio no se interrumpe, sigue silabeando su amor.

El dice: "Manantial". Y ella: "Cuenca".

Las sílabas se impregnan de rocío y, aquí y allá, entre cristales de nieve, circulan el aire y su expectativa.

Angel dice: "Estoque", y Angela, radiante: "Herida". El dice: "Tañido", y ella: "Rebato".

Y en el preciso instante del orgasmo ultraterreno, los cirros y los cúmulos, los estratos y nimbos, se estremecen, tremolan, estallan, y el amor de los ángeles llueve copiosamente sobre el mundo.

domingo 26 de abril de 2009

•·.·´¯`·.·•17:45 pm•·.·´¯`·.·•


El Paraíso está para perderse en él,

olvidando las migajas en el bolsillo,

pues no hay motivo para el retorno,

cuando el alma no quiere volver...

...nunca.

jueves 26 de marzo de 2009

•··•Perdida en el bosque de mis adentros•··•

Lloro, lloro angustia y desaliento,

esperanza perdida de un reencuentro

que no se produce.


Un amor que araña el suelo,

hace que me sangren los dedos

cavo un pozo para vaciarme.


Rabia, incesante y galopante,

tira del hilo de mi vida,

y lo enmaraña en una bola.


Deseos que caen por las mejillas,

gotas de vida expirando,

su último aliento.


Vida que se apaga,

tierra que se riega,

angustia que se pierde.


Rumor de un llanto,

manchado de tierra,

clamor de una esperanza perdida.


Pequeño fulgor del sol,

mis ojos cegados,

corazón marchitado.


Envuelta en una capa,

teñida de estrellas brillantes,

cierro los ojos al Hoy.


Abro la mente y pienso,

reencuentro onírico,

para mis adentros.


Te toco, gélido y distante,

te susurro Amor,

con ojos fulgurosos.


Brazos que toman vida,

y se adhieren a mi espalda,

frío que me ahoga.


Libera mi sueño,

perlas en la hierba,

como rocío en la mañana.



Cuerpo inerte,

somnolienta mañana,

mecida por el fin de la noche.


Sol que no calienta,

ropa que no abriga,

alma que se enfría.


Cara que despierta,

en el nuevo día,

en el que te perdí.


(04/09/06)

miércoles 25 de marzo de 2009

•·.·´¯`·.·•Noelia, parte II•·.·´¯`·.·•



El nuevo comienzo: reseteando

Los sonidos del compás acompasaban el ritmo vacilante del movimiento del rabo del gato, posado sobre la superficie brillante del piano lacado. Me observaba fijamente con sus ojos amarillos y parecía esbozar una leve sonrisa de asentimiento, que ocultaba bajo sus largos y negros bigotes.
Sin embargo, y de repente, miró hacia abajo y comenzó a lamerse una de las patas, como si quisiera restarle importancia al gesto que me había prodigado anteriormente.
He llegado a pensar más de una vez que los gatos son seres extraños, que se mezclan entre nosotros para observarnos y reírse de los enrevesados que podemos llegar a ser los humanos; mientras ellos, estilosos y ladinos se dedican a dormir, cazar y lamerse. Y todo eso en siete vidas. No me extraña que vivan tanto.
Hulla, que así se llamaba este gato en cuestión, sustituyó mi parcela emocional-afectiva con los animales cuando Pez se murió, y cuando decidí mudarme de 20 m2 a 40. Doblé mis aspiraciones al espacio vital en la misma proporción que lo hice con la cadena de predadores en mis mascotas.
Aunque sigo siendo nariz, pero ahora limito mis viajes aromosos a una habitación de 3 x 5.
He decidido que así mis aventuras y mis sueños de ojos abiertos serán más intensas y me permitirán disfrutar de más aficiones e inquietudes.
He vuelto a tocar el piano y he cambiado la vieja televisión que usaba para ver películas por un moderno reproductor de DVD, para evitar la tentación de cambiar de AV a TV y empezar a empaparme de la simpleza humana a través del cable.